martes, 13 de mayo de 2014

1. Santa Lucia (parte 1)

 

No podía dejar de escuchar esa melodía, era tan dulce, relajante y armoniosa ¿Dónde la había escuchado antes? No lo recordaba con exactitud. Era tan vibrante, tan mágica que me transportaba a otro mundo el cual no podía describir. ¿Por qué no podía recordar su nombre? Esa era una de las cosas que tampoco sabía identificar. Esta mañana volvió a sonar dentro de mi cabeza mientras yo dormía. En mi sueño me encontraba sentada abajo de un árbol, junto a un hermoso lago. Yo estaba leyendo un libro cuando de repente comencé a escuchar aquella melodía de un lugar cercano. De inmediato me atrapo por completo, sin embargo no podía identificar de donde venía el sonido. Cuando al fin logré encontrar el lugar desperté de mi sueño. Paralizada, era la tercera o quizá la cuarta vez que escuchaba esa melodía en mis sueños. Ya no pude dormir más, por pensar en su procedencia ¿Dónde la eh escuchado antes? Me preguntaba una y otra vez. No había respuesta en mi cabeza. Me levante para ir al piano a reproducirla, pero a pesar de tener en claro cada compas de la melodía mis manos se negaban a interpretarla, desobedeciendo mis deseos de reproducción sonora.

No podía hacer más que pensar en eso un poco de tiempo, a veces lo esquivaba mentalmente tratando de evadir dicha melodía con otras tantas que mi mente guardaba, como lo eran las que interpretaría esa misma noche en mi recital de piano sobre música de Frederic Chopin. Cuando pensaba en la música de Chopin mi mente se relajaba y olvidaba momentáneamente aquel sueño repetitivo que tenía en las mañanas. Después del insomnio matutino decidí tener una pequeña práctica a horas muy tempranas de la mañana para relajarme. Mi práctica estaba centrada en algunos Nocturnos de Chopin que interpretaría por la noche y estudios. Sólo así podía relajar mi mente y hacer olvidar aquel sueño que había tenido más temprano en la madrugada. Era tan tranquilizante esa música en esos momentos, relajaba mi corazón y mi mente. Mientras tenía la práctica matutina me daba un poco de hambre, siempre corría a la cocina a prepararme un poco de yogurt natural con fresas, arándanos, duraznos y melones endulzado con miel de abeja. Era una combinación perfecta para mi cada mañana de práctica.

Más tarde por la mañana aún, debía ir a recoger algunos libros a una librería cercana a mi casa. Estaba a un par de días de irme a un largo viaje, así que debía de preparar cada una de las cosas que me llevaría a mi nueva casa cuanto antes. La librería se encontraba aproximadamente a cinco cuadras de mi casa cerca de un lindo parque que me gustaba mucho. Antes de ir a recoger los libros que me quede unos minutos sentada en una banca del parque tomando un poco de aire fresco. Ese parque estaba lleno de árboles, flores y plantas de diversos colores. Amaba la sensación de respirar el aire directo de los arboles a mi alrededor. Me encantaba lo verde, el verdor de las plantas vivientes que se encontraban en ese lugar. Muy pronto me encontraría en un lugar donde ese tono predominaba por doquier, eso decían las personas que conocían Santa Lucia. Yo había ido a este lugar hace tiempo, creo que cuando era niña eso decían siempre mis padres, quienes tenían una bonita casa de verano por aquel lugar. Mi madre decía que cuando era niña yo siempre iba cada verano con ellos, yo no lo recuerdo. Me emocionaba mucho poder pasar una temporada por aquellos lugares. En Santa Lucia había un instituto superior de música, el cual me había pedido que fuera a enseñar algunos curso de piano a sus alumnos. Esa idea me gusto mucho por la ubicación del lugar, en un pueblo cercas de las montañas. Además la casa de mis padres tenía un hermoso piano, donde se podía ver un hermoso paisaje mientras se tocaba. Creo que el piano era lo único que recordaba de Santa Lucia, esa habitación en particular me parecía mágica, me gustaba mucho ya que se encontraba cerca de mi habitación en aquella casa. Me quede algunos minutos en aquel parque junto a un pequeño lago que tenía, estaba haciendo algunas anotaciones de las cosas de que debía dejar listas para mi viaje, hasta que voltee a ver mi reloj y me di cuenta que se estaba haciendo muy tarde para mí. Me levante para ir a la librería a recoger mis libros lo antes posible, aunque era un poco difícil llegar rápido a aquel lugar. Cerca de la librería se encontraban varias tiendas que llamaban mi atención, una tienda de dulces y chocolates, una pastelería, una nevería italiana, un café que visitaba muy a menudo, entre otras. Siempre que iba a recoger algún libro pasaba por alguno de estos comercios a comprar alguno de sus productos. Sin embargo este no podía ser uno de esos días, ya que debía regresar de inmediato a casa para hacer diversas cosas antes de los últimos preparativos para mi recital de la noche. Después de recoger mis libros pensé, no sé cuando vuelva a venir por estos lugares quizá deba quedarme algunos minutos a comer algo. Sólo unos minutos no me retrasaran en ninguna otra tarea, así que fui a la nevería a comer una deliciosa nieve italiana de fresa. Camine nuevamente a casa cuando ya casi era la una de la tarde. Estaba decidida a no cocinar ese día, así que había pedido de comer a un restaurante que me gustaba mucho para ahorrar tiempo.

Al llegar a la casa de inmediato me dirigí a mi habitación para comenzar a recoger algunas cosas que llevaría a mi viaje. Debía de terminar y tener en orden todo esa misma tarde, para al día siguiente iniciar mi viaje a Santa Lucia. Así pase la tarde ordenando todo perfectamente, dejando la casa en orden para cuando yo regresará en algunas semanas más. Realmente no sabía si volvería en poco tiempo o tardaría mucho en regresar. Nunca pensaba en el futuro, no me gustaba planear nada de lo que haría el día siguiente, o las próximas semanas. Yo amaba que el tiempo me sorprendiera y me colocará en lugares que nunca había imaginado antes. Termine de ordenar mis cosas a las seis de la tarde con cuarenta y tres minutos, justo a tiempo para empezar a arreglarme para mi recital de la noche, el cual sería a las ocho en punto en un teatro a un par de cuadras de distancia de mi casa. Fui a darme un baño antes de cambiarme con el vestido que deseaba usar para ese entonces. Justo a tiempo para salir de mi casa estaba lista. A unos minutos de distancia del teatro llegue a tiempo para hacer los últimos preparativos antes del recital. Ya había muchas personas, lo cual me hacía sentir un poco nerviosa antes de comenzar. Pero en el interior de mi estaba muy emocionada, yo amaba intensamente la música de Chopin, una de las cosas que más gustaba era poder compartirla con otras personas que sentían el mismo amor por ella. A la hora señalada comencé mi recital con el Nocturno Op. 9 no. 1 en Si bemol menor, era tan elegante, dulce y relajante. En volvía cada uno de mis dedos en cada nota que debía interpretar, estaba tan emocionada. La audiencia estaba muy atenta, escuchando atentamente la primera pieza que les estaba presentando, era una de mis favoritas, lo hacía notar en cada nota. Posteriormente interprete el Nocturno Op. 9 no. 2 en Mi bemol mayor, la cuál es una de las piezas más dulces que yo conozco de Chopin. Al oírla provocaba nostalgia en mi corazón, al mismo tiempo que dulzura, me llenaba de tranquilidad cada una de sus matices. La audiencia estaba muy conmovida de igual manera que yo me encontraba. Todos estaban atentos, felices cuando comencé con mi tercera pieza el Nocturno Op. 9 no. 3 en si mayor. Estaba tan emocionada, las personas que me acompañaban también lo estaban, les gusto mucho este bloque de nocturnos, tanto como a mí misma al prepararlos. Para continuar con el Nocturno Op. 32 no. 1 en Si mayor y el Op. 32 no. 2 en A bemol mayor fueron los que culminaron la primera parte del recital. Salí unos minutos a relajarme un poco para posteriormente continuar con la parte segunda, la cuál a inicié con un par de nocturnos que me gustan mucho ello son el Nocturno Op. 62 no. 1 en Si mayor y el Op. 62 no. 2 en Si mayor, este último es mi nocturno favorito. Así que cuando me toco interpretarlo me llene de mucha emoción, es tan nostálgico y dulce, perdí el control del tiempo para mezclarme entre las emociones que tenía al interpretarlo. También interprete en Estudio Op. 10 no. 3 en Mi mayor muy dulce y romántica pieza, para finalizar con dos un poco más rápidas y agresivas como lo son los Estudios Op. 10 no. 4 en Do sostenido m y 12 en Do menor. La audiencia estaba encantada con cada unas de las presentaciones, escuchar sus aplausos sentía mucha satisfacción por mi trabajo realizado esa noche. Fue una expendida noche la cual recordaría mucho las siguientes semanas cuando tendría que salir de la ciudad para ir a Santa Lucia.

lunes, 24 de febrero de 2014

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Viviendo en el mundo sin saber nada de el

 

Cada día que vivimos muchos acontecimientos pasan a nuestro alrededor en las diferentes horas del día. Sin embargo son pocas las cosas que conocemos del mundo en el cual vivimos. La mayoría de personas. pasamos demasiado tiempo preocupándonos por nuestros asuntos, nuestras necesidades y las cosas que queremos, que pocas veces dedicamos tiempo a la reflexión y el análisis crítico de nuestro entorno. Tal parece que vivimos en la tierra pero no sabemos nada acerca de lo que acontece en ella. Porque damos por hecho que ya sabemos todo. Desde las composición de las cosas que utilizamos como herramientas día con día hasta los acontecimientos sociales más importantes. Son todas estas cosas las creemos que conocemos, pero no es así. No sabemos nada, porque estamos tan metidos en un mundo superficial, el cual nos aleja de las cosas más importantes que debemos de atender.

Las personas observan todo el tiempo a los demás.  A sus vecinos, familiares, amigos, compañeros de trabajo y personas que ven en la calle. Ven sus forma de vestir, la manera hablan, sus expresiones faciales, corporales y acciones. Cuando son los vecinos, compañeros de trabajo o personas que se frecuentan se observa las cosas que hacen, como viven, sus problemas. La mayoría de personas siempre esta atenta para ver los errores de otros en alguno de estos aspectos mencionados, para ver las fallas en los demás. Para descalificar conductas correctas de incorrectas y acciones malas de buenas. Mucha gente al señalar los errores de otros, intenta sentirse que su vida no esta tan mal, ni que las actitudes que tienen ante la vida son malas. Necesitan estar descalificando de malos a otros para sentir que ellos son buenas personas o que están bien.

No es malo observar el mundo que nos rodea, se convierte en malo cuando observamos sólo las cosas negativas de las personas que están en nuestro entorno. Gran porcentaje de las personas es lo que hacen, ver lo malo en los demás, tachar los errores y equivocaciones de su vida. Si observáramos nuestro entorno para ayudar a las personas cuando nos necesitan en lugar de sólo descalificarlas y tacharlas haríamos un poco la diferencia en el mundo en el cual vivimos.

Existen muchas cosas que no podemos cambiar del mundo, muchas injusticias, malos tratos a otros y problemas que por más que no esforcemos no serán diferentes. Sin embargo, si tratamos de poner un poco de empeño en nuestro alrededor con las personas que conocemos podemos hacer la diferencia para tener un lugar mejor en el cual habitar.

No conocemos el mundo en el cual vivimos, Desconocemos la composición de las cosas que utilizamos a diario. Desde los alimentos que consumimos, el entorno en el cual vivimos y las tecnologías. A las personas las vemos superficialmente para descalificar sus acciones, sin conocer más a ella de eso.                                                     Los estereotipos, las modas, las tecnologías nos dan la pauta día con día de la manera en la cual las personas deben de actuar ante ciertas situaciones. De cuales deben ser sus principales necesidades y preocupaciones. La mayor parte de personas sólo viven para obtener dinero para poder adquirir todas estas cosas. Algunas otras tantas por cumplir estos estándares viven llenos de deudas y problemas financieros.

Un mundo de apariencias, de sombras las cuales nos limitan y no nos permiten ver las cosas importantes del mundo. Pero creemos saberlo todo, ser seres razonables, inteligentes y críticos. Pero estamos siempre sumergidos en un mundo pequeño y limitado. El cual lo componen las personas que nos rodean, nuestros intereses y deseos de obtener aquello que no es tan relevante

El mundo no es malo, las tecnologías, hasta las modas pueden tener algo bueno, todo se convierte en una mala herramienta cuando por atenderlas nos olvidamos de nuestra naturaleza como humanos que es el razonamiento. Cuando no pensamos, cuando no nos preguntamos el porque de las necesidades que tenemos y el porque de las cosas que nos acontecen y pasan a nuestros alrededor. Cuando cerramos nuestra mente a actuar lo que ya esta dado.

Nuestras ideas valen mucho, nuestras mentes pueden hacer la diferencia de vivir en un mundo mediocre a estar en un mundo un poco mejor. Nuestras acciones aunque sean pequeñas pueden hacer la diferencia. Tenemos muchas opciones por hacer, por vivir, por crear, por soñar. Crear nuestros propios mundos y ser nosotros mismos a cada paso.

miércoles, 22 de enero de 2014

1.- Un mundo paralelo

Desde que recuerdo ignoro a la mayoría de las personas que viven a mi alrededor. No sé porque nunca eh tenido ni el más mínimo interés por saber que hacen mis vecinos, que les agrada y que no, ni las cosas de sus vidas cotidianas. Tampoco conozco sus nombres, sus edades, sus oficios, estos conocimientos están totalmente fuera de mi alcance. Cualquiera que leyera mi anterior expresión diría que soy una persona fría, antisocial, distante, que ser así es malo para el desarrollo humano. Sin embargo considero que si ellos no se acercan a mi pidiendo mi ayuda en sus vidas ¿Por qué meterme donde no me necesitan? A mi no me gusta que nadie se meta en mi vida, que diga algo al respecto de mi. De esa manera hago con los demás, como a mi me gusta que hagan conmigo. La gente la mayor parte del tiempo dice una cosa y hace otra, es bien sabido que las palabras que salen de su boca no van unidas a los actos que ellas realizan en sus vidas cotidianas. Se molestan porque los demás hablan de ellos cada día para criticarlos, pero a su vez les disgusta que los demás no les hagan caso y ver a la gente que no interactúan mucho, eso me parece una total contradicción que yo no comprendo.
Me es muy difícil entender el actuar de la mayor parte de personas, sus expresiones faciales me son siempre un misterio por resolver, sus expresiones verbales muchas veces llenas de de formaciones del lenguaje me parecen un horror escuchar. No entiendo sus regionalismos o modismos al hablar, me hacen sentirme aislada de su mundo social, tal como si yo fuese de otro lugar lejano al que vivo, me es tan difícil comprender el mundo que me rodea siempre en decadencia.
Todo el tiempo busco hacer lo mejor posible las tareas que realizo a diario, desde lo más simple hasta lo más complejo intento que todo sea perfecto. Sin embargo creo que esto no va acorde a muchas de las personas que me rodean. A veces siento que todo este tiempo he llegado a vivir en un mundo paralelo al real, un mundo totalmente distinto al que puedo entender un poco al que esta a mi alrededor.
A mi no me gustan las modas, ni usar las cosas que los demás usan. No me gusta ser como las personas que me rodean, a mi me gustar ser yo misma, elegir como ser, como pensar, como actuar de la forma en que a mi me parezca conveniente. Me da miedo pensar la idea de ser igual a otra persona, o parecerme a ella en su forma de actuar ante la sociedad. Yo siempre eh pensado que todas las personas tenemos un gran poder de creación en nosotros mismos. Se nos ha dado una vida con la cual podemos escribir lindas historias, no necesitamos seguir ideas ya establecidas, ni modas, simplemente dejar fluir libremente quienes somos. Pero nadie lo sabe, la mayor parte de personas viven siguiendo modas, estereotipos y haciendo lo que los demás dicen que es correcto o incorrecto, aunque a la gente nunca se le complazca del todo. Yo no lo entiendo ¿Por qué les interesa tanto que otros los aprueben en sus vidas? Ellos mismo saben que nunca serán aprobados del todo. La gente comúnmente dice que hagas lo que hagas los otros hablaran de ti. Es absurdo preocuparte de que si tus acciones son buenas o malas si al final existirá la misma inconformidad, eso es algo que no comprendo.
A mi no me interesa saber lo que los demás piensen de mi, creo que aunque me interesará no sabría entenderlo. No soy de las personas que se fijan en las expresiones que los demás hacen alrededor mío, esas son siempre cosas que me parecen poco relevantes. No me importa lo que los demás piensen de mi, yo soy quien soy, me gusta ser yo misma. Aunque a veces me siento sola porque mucha gente no aprecia mi persona. Ellos piensan que soy rara o extraña, quizá que soy mala o antisocial y les desagrado por ser diferente. Pero no me interesa tanto eso, creo que si tengo que ser igual a todos para ser aceptada prefiero estar sola. Yo siempre sueño que la gente me valore por ser yo misma, por ser única y original, aunque esto no pasa en el mundo de copias en el que vivimos.
No creo que sea yo una mala persona, el hecho que no me meta en la vida de otros, ni hable o critique a otros no me hace estar mal. Creo que es la mejor manera de respetar a las personas que me rodean, no juzgándolas, no hablando de ellas ni de las cosas que hacen, ellos saben porque actúan de la manera que actúan es su vida, deben ser libres de ser ellos mismos. Pero a la gente que dice una cosa y hace otra cosa mi actitud muchas veces les parece mala, la gente parece tener una descoordinación extrema entre sus palabras y acciones.
Me gusta crear, el mundo esta lleno de momentos creativos a cada instante en el que vivimos. Nuestra vida es como un libro en blanco en la que cada día podemos plasmar cosas nuevas e interesantes. A la mayoría de personas les gustan los cuentos, las novelas, las películas e historias. Las ven todo el tiempo, todos los días sueñan con ser participes de esos mundos fantásticos que ven sus ojos. Ellos no se dan cuenta que tienen en poder en sus manos de crearse una historia tan buena como esa que ven a diario. Ellos dicen que no tienen las cosas que sus personajes favoritos si tienen, o la vida que ellos ven que es brillante aparentemente pero no es así. Esos son sólo estereotipos de cosas que aparentemente son buenas, de las modas, de los disfraces de la sociedad que impiden en cada ser explorar dentro de si mismo y darse cuenta de cuales son las cosas que verdadera mente les agradan. Si todos olvidaran por un momento algo de estos estereotipos tendrían el poder suficiente de crearse una buena vida, la mejor historia que ellos mismo conocieran estaría a su alcance.


Cuando yo era niña creaba  mi propio mundo, mis propias ideas de lo que me gustaba. Así eh pasado todo el resto de mi vida. Siendo yo misma, si algo no me agrada simplemente lo deshecho, sin temor de decir que no va acorde a las cosas que me agradan. De esta manera creo que sin querer eh creado un mundo paralelo el cual me impide aún más entender el mundo alrededor de mí.