martes, 17 de mayo de 2022
Día 5
Día 4
Día 3
sábado, 23 de abril de 2022
Día 2
miércoles, 20 de abril de 2022
Día 1
sábado, 5 de marzo de 2022
IMPERFECTA
Mis ojos solo pueden observar una pequeña parte del horizonte. Por más que me esfuerce, tratando de ver con aparatos especiales, nunca podré contemplar todo el panorama; tan solo un fragmento.
Analizo los sucesos que ocurren a mi alrededor y mi mente intenta procesar toda la información para, de este modo, sacar conclusiones del porvenir. Sin embargo, por mucho que me esfuerce, no puedo comprender todos los hechos.
Mi cuerpo trabaja cada día, de manera que hago todo lo posible por avanzar en el mayor número de actividades; pero no resisto tanto, pues debo tomarme un respiro cada noche para continuar.
Planeo las actividades del día, trazo mi agenda y los lugares a donde iré, pero a veces los planes son interrumpidos por el tráfico, por una repentina lluvia que no me deja salir de casa a tiempo, por una llamada inesperada o, simplemente, por el silencio de un despertador. No puedo controlar las circunstancias.
Si soy imperfecta y carezco de un conocimiento total de la realidad, ¿por qué habría de confiar ciegamente en mi propia mente? El día de hoy puedo pensar de un modo porque amanecí con cierto estado de ánimo, pero al día siguiente, al cambiar mi emoción, mi mente podría albergar otro pensamiento.
No es que cada día cambie drásticamente de ideas —tal vez no sea así—, pero siempre existirán en mí elementos que puedan ir modificando mi forma de pensar.
Si no puedo controlar lo que existe a mi alrededor, ¿por qué confiar solo en mi inteligencia? Muchos pensamientos habrá en mi corazón, pero todos ellos se irán de la misma forma en que aparecieron. Solo el consejo de un ser superior prevalecerá; sin importar la circunstancia que viva, solo el conocimiento de Dios será preciso. ¿Por qué no confiar en Él?