sábado, 23 de abril de 2022

Día 2

Tepic Nayarit, viernes 13 de febrero de 2009

Los viernes son tranquilos, las clases terminan a las once de la mañana. Es muy divertido tener un poco de tiempo extra para pasear por los pasillos de la facultad; o tal vez ir a dibujar a la biblioteca.

Mis compañeros se reunían a practicar sus ensambles; también la orquesta tenía sus ensayos en el auditorio.

Las ondas sonoras viajaban a través del viento, mezclando las notas que salían de sus instrumentos.

Las melodías se escuchaban por todas las aulas, muchos nos visitaban para escuchar música y relajarse un poco.

Por mi parte me senté en la escalera de la entrada, en ese lugar me gustaba observar los rostros y expresiones de mis compañeros. De una manera discreta, para no incomodar a nadie. Mi deseo era capturar las emociones lo más real posible en mis lienzos.

Mientras trazaba líneas, mis labios cantaban la Sonata n. 16 en do mayor de Mozart. Fue en ese momento cuando Martín pasó a un lado mío; se detuvo unos segundos hasta que su amigo Andrés se lo llevó.

Ese hombre era muy desagradable, se la pasaba juzgando a las personas por su apariencia; también le gustaba estar llamando la atención en todo momento.

No entendía como Martin tenía un amigo tan desagradable. Tal vez Martín era como Andrés, solo que no podía darme cuenta, mis ojos estaban cegados de amor, lo cual me impedía ver la realidad.

Eso era lo divertido al observar los rostros, no siempre lo que veíamos era lo real. A veces las personas nos dan una apariencia diferente a quienes son.

¿Quién era Martin? Tal vez al conocerle, me de cuenta que es aún más odioso que Andrés.

Descubrir los misterios, es lo que da sentido a la vida.

                                             Camila Calderón

miércoles, 20 de abril de 2022

Día 1

Tepic Nayarit, jueves 12 de febrero de 2009

Me fascina observar a mi alrededor, hoy no fue la excepción en mi clase de armonía. No conocía a la mayoría de mis compañeros, discretamente observé sus rostros para plasmarlos en un hermoso dibujo grupal.

 Este era mi manera de guardar ese recuerdo, tal vez es quizá mi manía de capturar la realidad. Aunque realmente no sabría decir que es lo real, tal vez aunque me esfuerce demasiado por observar las figuras del mundo, mi mente subjetiva las vea de una manera errónea. Es similar a cuando canto una nota, aunque intente reproducir el sonido exacto a través de mis cuerdas vocales, no sabré si puedo imitar el sonido a la perfección.

Los compañeros lucían normales, sin nada especial, a excepción de Martín. Era un talentoso pianista, no solo eso lo hacía diferente, su personalidad reflejaba un aura distinta, era único.

No me atreví a saludarlo, no soy del tipo de persona que anda detrás de los demás, en especial cuando se trata de un chico.

Berenice una compañera de canto se sentó conmigo. Pensaba que armonía se me iba a dificultar un poco, fue muy fácil. Aunque no hemos entrado en materia como tal. El profesor Antonio Bernal nos dio un análisis de la armonía a través de las distintas épocas. Nos contó a grandes rasgos sobre Bach, Mozart, Beethoven, Chopin, Debussy, entre otros. Es emocionante como la unión de unos sonidos puedan crear todo un mundo de sensaciones, las cuales mi boca ama cantar.

A pesar de que no estudiaba piano como en la carrera técnica, todavía tenía la costumbre de algunas ocasiones, sentarme a tocar el piano del salón. Aunque frente a Martín me veía muy básica, tal vez por eso preferiría no volver a hacerlo frente a su presencia. De cualquier manera, ese muchacho pasaba todo el tiempo leyendo, no creo se fijara en mi, ni siquiera me ha prestado atención, como para darle importancia a mis interpretaciones al piano.

Solo viviré como si no pasa nada, después de todo soy una cantante.

                                               Camila Calderón