martes, 17 de mayo de 2022

Día 5

Tepic Nayarit, Lunes 16 de febrero de 2009

Después de un tranquilo domingo estaba lista para iniciar el trabajo semanal. Desperté muy temprano, pensando en la melodía Les oiseaux dans la charmille de Jacques Offenbach; la cual me parecía muy divertida interpretar, sobre todo en esa mañana fresca. Aunque no tuve tiempo de interpretarla, debía de irme lo antes posible a la universidad.

No perdí la oportunidad de observar las novedades del día, mis ojos eran hábiles para ver con discreción. No podía darme el lujo de no conocer esos detalles para mis nuevos lienzos.

Cuando me acercaba a la universidad me encontré con Marina, casi chocó con ella por estar viendo a mis alrededores; pero me detuve a tiempo. La saludé con amabilidad para seguir el camino al aula de armonía. Ella es una de las mejores amigas de Martín, una maravillosa pianista, todos la admiraban.

Antes de llegar al salón observé a Martín, estaba sentado afuera, leía un libro como era su costumbre. Me acerqué para saludarlo y conversar un poco. Fue un agradable momento, sin embargo, desde ese día tome la decisión de no volver a hablar más con él. No soy del tipo de persona que está detrás de otros, no era mi estilo rogar por atención.

 Necesitaba saber que era agradable para él, no solo que el me contestará por cortesía.
No volví a acercarme a él, tampoco lo observé, aunque me gustaba mucho, viví como si no existiera.

Es un asunto serio, tal vez tendremos que realizar un examen detallado, sólo así podemos ver qué tan bien conocemos a los demás. Aún cuando pasemos tiempo con los otros, será difícil poder introducirnos por completo en su mundo; así que con esa pequeña charla no podré conocer lo que el piense de mí.

Si algún día nos colocan en el mismo espacio, estoy segura nos vamos a llevar bien, no el destino nos dará ese momento, sin que haga nada, si es adecuado para mí vendrá.

                                   Camila Calderón

Día 4

Tepic Nayarit, Domingo 15 de febrero de 2009

Los domingos todo es diferente, las actividades se van ralentizando, como si no importara el mañana. Despertaba sentándome al borde de mi cama, contemplando las últimas imágenes de mis sueños; tratando de encontrar un significado lógico entre tanta confusión. Rara vez lo conseguía, pues a veces sólo eran rompecabezas, piezas sueltas que olvidaba a lo largo del día.

No podían faltar mis canciones matutinas, que al cantarlas despertaban el positivismo del nuevo día. Aunque no era un día inspirador para el trabajo; nos relajamos en divagar de un lado a otro sin descanso.
Desayuné tarde, como era fiel a mi costumbre, para después ponerme a pintar en la terraza. Olvidaba contar el tiempo, los minutos corrían libres frente a mis ojos; no tenía un motivo alguno para prestarles atención.

Tampoco tuve deseos de salir, aunque las chicas insistieron mucho en ir al centro comercial; no era mi intención caminar entre el tumulto de aquel lugar.

La soledad me reafirmaba quien era, pues con el silencio que me rodeaba, al fin podría escucharme y saber cómo me encontraba.
Aún así no pude quedarme en casa, por la tarde salí a caminar. El mundo siempre estaba en movimiento, no podía ser un ser inmóvil, perdiendo me de toda la diversión del momento.

No perdí el tiempo, así que de inmediato, observé más expresiones faciales de las personas a mis alrededores. Así conseguiría nuevo material para mis trabajos. En esa ocasión, me fue imposible ignorar a las parejas; observé sus miradas, tratando de descifrar si sus sentimientos eran genuinos, o solo estaban juntos por algún interés, o sólo por no pasar a solas los días.

A veces el temor a estar solos, no nos permite conocernos a nosotros mismos. Nos hace pensar que sentimos algo por los demás cuando no es así.

Después de unos momentos paseando, terminé sentada en una banca dibujando las expresiones de ese peculiar domingo.

                                     Camila Calderón

Día 3

Tepic Nayarit, 14 de febrero de 2009

Sábado era sinónimo de dormir, era uno de los pocos días de la semana que no tenía que madrugar. Me levantaba con calma, después me sentaba al borde de mi cama a escuchar las dulces melodías que sonaban en mis pensamientos. No sabía decir cuánto tiempo pasaba, porque después observaba algún rincón de mi habitación, que me invitaba a dibujar algún recuerdo.

A veces cantaba, melodías que surgían espontáneamente relatando mis emociones del día, en fin era un momento relajante.
Esa mañana recibí un mensaje de mi amiga Berenice; así también de Mariela y Paulina. Era un día de fiesta, una celebración que no veía el caso festejar. Sin embargo, no dejaba de preguntarme ¿Con quién estará Martín en estos momentos?

Rechacé su invitación para ir a comer sushi, no tenía ganas de ver a toda ese gente, que gasta sus ahorros en regalos que no tenían gran utilidad. Cualquier día era bueno para salir con ellas, no necesitaba que alguien me pusiera un momento especial. Tampoco deseaba ser víctima del consumismo, o que me dijeran que debía de adquirir.

Aún así, tomé un lienzo en blanco para grabar una fotografía de mis amigas. Quería darles un recuerdo que perdurara, algo hecho por mis manos, que expresara mi gran aprecio.
Los años pasaban, los recuerdos se desvanecen, sólo el arte del pincel es capaz de vivir a través del tiempo.

Las chicas no se quedaron sin verme, más tarde las recibí en mi casa; entregándoles esa hermosa pintura como prueba de nuestra amistad.

Aquellas divertidos momentos los guardaré en mi corazón.

Me pregunto si Martín ¿Habrá pasado un día tan genial como el mío?

                                                  Camila Calderón

sábado, 23 de abril de 2022

Día 2

Tepic Nayarit, viernes 13 de febrero de 2009

Los viernes son tranquilos, las clases terminan a las once de la mañana. Es muy divertido tener un poco de tiempo extra para pasear por los pasillos de la facultad; o tal vez ir a dibujar a la biblioteca.

Mis compañeros se reunían a practicar sus ensambles; también la orquesta tenía sus ensayos en el auditorio.

Las ondas sonoras viajaban a través del viento, mezclando las notas que salían de sus instrumentos.

Las melodías se escuchaban por todas las aulas, muchos nos visitaban para escuchar música y relajarse un poco.

Por mi parte me senté en la escalera de la entrada, en ese lugar me gustaba observar los rostros y expresiones de mis compañeros. De una manera discreta, para no incomodar a nadie. Mi deseo era capturar las emociones lo más real posible en mis lienzos.

Mientras trazaba líneas, mis labios cantaban la Sonata n. 16 en do mayor de Mozart. Fue en ese momento cuando Martín pasó a un lado mío; se detuvo unos segundos hasta que su amigo Andrés se lo llevó.

Ese hombre era muy desagradable, se la pasaba juzgando a las personas por su apariencia; también le gustaba estar llamando la atención en todo momento.

No entendía como Martin tenía un amigo tan desagradable. Tal vez Martín era como Andrés, solo que no podía darme cuenta, mis ojos estaban cegados de amor, lo cual me impedía ver la realidad.

Eso era lo divertido al observar los rostros, no siempre lo que veíamos era lo real. A veces las personas nos dan una apariencia diferente a quienes son.

¿Quién era Martin? Tal vez al conocerle, me de cuenta que es aún más odioso que Andrés.

Descubrir los misterios, es lo que da sentido a la vida.

                                             Camila Calderón

miércoles, 20 de abril de 2022

Día 1

Tepic Nayarit, jueves 12 de febrero de 2009

Me fascina observar a mi alrededor, hoy no fue la excepción en mi clase de armonía. No conocía a la mayoría de mis compañeros, discretamente observé sus rostros para plasmarlos en un hermoso dibujo grupal.

 Este era mi manera de guardar ese recuerdo, tal vez es quizá mi manía de capturar la realidad. Aunque realmente no sabría decir que es lo real, tal vez aunque me esfuerce demasiado por observar las figuras del mundo, mi mente subjetiva las vea de una manera errónea. Es similar a cuando canto una nota, aunque intente reproducir el sonido exacto a través de mis cuerdas vocales, no sabré si puedo imitar el sonido a la perfección.

Los compañeros lucían normales, sin nada especial, a excepción de Martín. Era un talentoso pianista, no solo eso lo hacía diferente, su personalidad reflejaba un aura distinta, era único.

No me atreví a saludarlo, no soy del tipo de persona que anda detrás de los demás, en especial cuando se trata de un chico.

Berenice una compañera de canto se sentó conmigo. Pensaba que armonía se me iba a dificultar un poco, fue muy fácil. Aunque no hemos entrado en materia como tal. El profesor Antonio Bernal nos dio un análisis de la armonía a través de las distintas épocas. Nos contó a grandes rasgos sobre Bach, Mozart, Beethoven, Chopin, Debussy, entre otros. Es emocionante como la unión de unos sonidos puedan crear todo un mundo de sensaciones, las cuales mi boca ama cantar.

A pesar de que no estudiaba piano como en la carrera técnica, todavía tenía la costumbre de algunas ocasiones, sentarme a tocar el piano del salón. Aunque frente a Martín me veía muy básica, tal vez por eso preferiría no volver a hacerlo frente a su presencia. De cualquier manera, ese muchacho pasaba todo el tiempo leyendo, no creo se fijara en mi, ni siquiera me ha prestado atención, como para darle importancia a mis interpretaciones al piano.

Solo viviré como si no pasa nada, después de todo soy una cantante.

                                               Camila Calderón

sábado, 5 de marzo de 2022

IMPERFECTA

Mis ojos solo pueden observar una pequeña parte del horizonte. Por más que me esfuerce, tratando de observar con aparatos especiales, nunca podré ver todo el panorama, tan solo un fragmento.

Analizo los sucesos que pasan a mi alrededor, mi mente intenta procesar toda la información, de este modo sacar conclusiones del porvenir, sin embargo, por mucho que me esfuerce, no puedo comprender todos los hechos.

Mi cuerpo trabaja cada día, de manera que hago todo lo posible por avanzar el mayor número de actividades. Pero no resisto tanto, porque debo tomarme un respiro cada noche para continuar.

Planeo las actividades del día, trazo mi agenda por los lugares a donde iré, pero a veces las cosas son interrumpidas por el tráfico, por una repentina lluvia que no me deja salir de casa a tiempo, una llamada inesperada o simplemente el silencio de un despertador, no puedo controlar las circunstancias.

Si soy imperfecta, carezco del total conocimiento de la realidad ¿Por qué habría de confiar ciegamente en mi propia mente? El día de hoy puedo pensar de un modo, porque amanecí con un estado de ánimo, pero al día siguiente al cambiar mi emoción, mi mente sería también otro pensar.

No es que cada día cambie drásticamente de ideas, tal vez no sea así, pero siempre existirán en mi elementos, que puedan ir cambiando mi pensar.

Sí no puedo controlar lo que existe a mi alrededor ¿Por qué confiar en mi inteligencia? Muchos pensamientos habrá en mi corazón, pero todos ellos se irán, de la misma forma que han aparecido. Sólo el consejo de un ser superior prevalecerá, sea la circunstancia que viva, sólo el conocimiento de Dios será preciso ¿Por qué no confiar en él?

miércoles, 2 de marzo de 2022

GLORIFICARLO CON NUESTRAS VIDAS

Siempre pienso, todo el tiempo cuestionó, es una actitud normal en los miembros de mi especie. Nosotros nos hemos preguntado desde el inicio ¿Cuál es nuestro propósito? La razón por la cuál estamos vivos cada mañana. Encontrando como respuesta fácil que es para triunfar, para obtener algún tipo de gloria. ¿Qué es triunfar?, ¿Sí tenemos todo lo que deseamos en este mundo sería triunfar? No podemos ser soberanos en todos los aspectos de nuestra vida, porque aunque tengamos dinero, o vienes materiales, eso no nos garantiza triunfar con el alma, o la mente. No somos campeones cuando no tenemos el control total de las circunstancias, ellas son las que dan la pauta en cada momento.
¿Cómo conseguir la gloria? Todo depende del sentido que le demos a gloria, si conocemos su verdadero significado o una suposición.
Una mujer tenía muy fuertes dolores, su bebé estaba a punto de nacer. Era ese momento en el cual muchas pasan por un gran dolor. Pero no estaba sola, no podía permitir que ese hermoso momento, dónde recibiría a su pequeño fuera de tristeza. La gloria de Dios estaba siendo manifestada, él señor es el creador de la vida, así que podemos ver su poder en cada nacimiento. En estos momentos dio gloria a Dios, no solo con el acto de ser madre, sino con su mente, alabando a Dios en todo momento, cantando para dar gloria a su nombre. Recordando pequeños trozos de su palabra, en dónde pensaba cada una de sus promesas, pero sobre todo le daba honra.
Aquellos dolores que tenía al principio desaparecieron, no sabría decir si no estaban porque se fueron por completo, o sí porque su mente se desvió a otro lugar, en dónde ese dolor físico no era importante. Un momento que para la mayoría de mujeres es bastante doloroso, ella triunfó al dar a luz a su pequeño sin dolor.
Así es nuestra vida, procuramos caminar por sendas despejadas, para obtener un triunfo parcial, que solo dura por unos momentos. Deseamos obtener una gloria, la cual de la misma manera en la cual la obtenemos se va.
Olvidamos glorificar a Dios con nuestras vidas, así como la mujer encinta triunfó en esos momentos dolorosos, nuestro Dios es el único que puede darnos los triunfos eternos.
Cualquier circunstancia que vivamos, sea alegre, o en momentos de tormenta, siempre debemos de adorar primero a Dios, ponerlo como prioridad en todas nuestras circunstancias nos dará la victoria.

martes, 9 de noviembre de 2021

Libro en blanco

Había una vez unos mellizos, una niña de nombre Samantha y su hermano Daniel. Ellos vivían con sus padres en su propia casa, hasta que un día su tía abuela se puso muy grave de salud. Cómo los hijos de la tía abuela vivían muy lejos, les pidieron a los padres de los mellizos fueran a vivir una temporada con ella para que no estuviera sola.
La tía abuela vivía en una enorme casa, sola, con la única compañía de una mujer de nombre Andrea que iba a ayudarla con las tareas básicas de limpieza y prepararle los alimentos. La casa estaba muy descuidada, por lo que les pidieron a los niños no andar paseando por las habitaciones. Pero ellos muy propio de su edad no obedecieron las reglas de sus padres. Los niños tenían por costumbre estar entrando en las habitaciones abandonadas, uno de esos días encontraron una llena de cosas viejas, sobre todo libros. A Samantha le encantaban las historias, le gustaba leer por horas, así que cuando observo tantas paginas por leer, se puso muy contenta. En esa misma habitación Daniel encontró un set de pinturas, a él le gustaba dibujar cualquier cosa que veía. Sobre todo crear nuevos personajes. Así que todos los días a escondidas entraban en esta habitación, para hacer sus pasatiempos predilectos toda la tarde.
Uno de esos días Samantha encontró un libro extraño, tenía una pasta muy bonita, de color negro, al parecer era piel, a diferencia de otros, que estaban hechos de diferente tipo de pastas, se sentía un poco extraña al tocar. No pudo evitar abrirlo de inmediato, quería saber que clase era. Pero cuando abrió las primeras páginas se dio cuenta que estaba en blanco. De inmediato se lo mostró a Daniel, quien pensó que tal vez era un diario. A Daniel se le ocurrió la idea de escribir una historia con dibujos, pensó que quedaría muy bonito. Pero Samantha también quería usarlo para escribir. Al final acordaron hacer una especie de historieta, en dónde Samantha haría los relatos y Daniel los dibujos. Todas las tardes de los siguientes días de la semana se reunían a terminar su proyecto. Hasta que al fin a los seis días lograron terminar. En esos relatos ellos contaban algunas de sus aventuras en su vida diaria, en su escuela y con sus amigos. Algo paso, al día siguiente se dieron cuenta como todo lo que habían plasmado en el libro se iba haciendo realidad. Estaban muy sorprendidos de todo lo que estaba ocurriendo y a la vez tenían mucho temor. Pero le emocionaba que lo que escribían se iba realizando, como si fuesen los dueños de su destino.
Una tarde al regresar de la escuela fueron a buscar su libro en blanco, pero no lo volvieron a encontrar en el lugar donde lo habían puesto. Regresaron a la sala de la gran casa, en ese lugar los observo su tía abuela quien les dijo: La vida es como un libro en blanco, todos los días tenemos la libertad de escribir nuestra historia, destino, según como nos parezca mas divertido.

viernes, 18 de junio de 2021

El sonido de la vida

El mundo está sonando todo el tiempo, con alegres notas, que iluminan el alma de todos los que en el habitan. Desde las plantas, los animales, hasta cada una de las personas existentes.
Al soplar el viento, se van produciendo vibraciones que transportan los sonidos. 
Que llegan hasta nuestros oídos, que transportan mensajes que llegan al corazón.
El sonido de las aves al despertar, el sonido de la lluvia, de los truenos cuando llueve con tanta fuerza, que pone a temblar el corazón de algunos pequeños.
El latir de nuestros corazones, que día con día va a un ritmo fijo, sin parar, indicándonos cuál es nuestro sentir de cada momento en el que vivimos.
Todos estos sonidos, los podemos replicar al tocar un instrumentos musical. Sus notas nos hacen sentir cada una de las sensaciones que diario a diario podemos vivir.
¿Qué sería el mundo sin sonido? Tal vez sería muy parecido a ver todo sin color, un blanco y negro que llenarían de tristeza nuestro corazón.

jueves, 17 de junio de 2021

17062021

Las personas están misteriosamente ligadas entre sí, de tal manera, que sin decir muchas palabras, pueden comprender fácilmente lo que los demás quieren decir o explicar. 
E incluso, cuando las personas digan las palabras de mala manera, o cortadas, aún así, su mensaje es bien interpretado la mayor parte del tiempo. ¿Cómo lo hacen? Desearía comprender la manera que sus mentes trabajan, ya que, la mayor parte del tiempo, las palabras que las personas expresan ante mí, no puedo entenderlas de la misma intención que tienen las personas que las expresan. Es como si mi cerebro funcionara de una forma distinta al de ellos, y por esta razón, entiendo sus expresiones de manera distinta. Es frustrante, no poder saber a que se refieren todo el tiempo con exactitud.
Hay dos tipos de soledades, aunque la mayor parte de las personas, sólo se dan cuenta de una. La primera es cuando nadie vive contigo, estas solo en algún lugar o situación. La segunda es, que estando con muchas personas, no puedas comunicarte con ninguna de ellas. Tal vez puedes decir cosas triviales, como lo que deseas comer, o ponerte de acuerdo para algo que se desee hacer en el entorno. Sin embargo, aún así no poder contarles tus pensamientos más profundos. Es en ocasiones difícil para algunos cuantos poder conectar con todos, de tal modo, que no pueden expresar sus más íntimos pensamientos, porque no hay nadie afuera que este dispuesto a escucharlos. A veces existen personas, cuyas mentes salen fuera del modelo común, de tal manera, que mientras todos están observando el mismo punto de salida, ellos están viendo la luz en un rumbo totalmente contrario.

viernes, 21 de mayo de 2021

Mis memorias

 La naturaleza de las personas es ser sociables, estar entre otros, para poder darle sentido a su existencia. Todos están ligados de una manera invisible, de modo que en ocasiones, no se necesita decir tantas palabras para comprender los sentimientos de los demás. Sin embargo, lo que para los demás resulta ser normal, o cotidiano, es algo que para Sophie resulta ser misterioso, alejado a lo que su mente y corazón le pueden hacer comprender. En mis memorias, leemos las narraciones de Sophie, en las diferentes etapas de su vida. En donde intenta comprender la manera de ver el mundo de los demás. Comprenderlos para poder tener una buena relación de convivencia con otros. Así mismo, como entenderse a sí misma, para poder crear un lazo preciso con la realidad.

Para Sophie cada día es una página en blanco, en donde podemos plasmar lo que deseamos. Cosas que amamos, cosas que no nos agradan, donde siempre hay una oportunidad de sentirnos libres, de crear el mundo que queremos. Para ella, así es, como cada día vamos creando nuestros recuerdos, y memorias, que podemos contar a lo largo de nuestras vidas.


Gabrielle A Sophie


martes, 26 de enero de 2021

Soledad

La apariencias engañan, nos hacen ver las cosas de una manera muy distinta a la que son en realidad. Pocas veces préstamos atención a los detalles, por lo que no podemos ver realmente las cosas como son.
A veces estamos rodeados de tanta gente, pero ninguno de ellos, entra realmente a nuestro interior. Solo ven nuestra portada, el semblante que tenemos a diario, pero jamás se dan el tiempo para quedarse un momento a indagar, sí la imagen que se ha dado, va de acuerdo a lo que hay dentro.
Que triste es estar con las personas, y no saber nada acerca de lo que siente, ni lo que pasan en ese momento. Es una situación muy alarmante, que la tecnología de hoy en día nos acerque tanto unos de otros, pero a la vez nos aleje de nosotros mismo.
Esta en nosotros mismo, tan ocupados en cosas sin importancia, que perdemos lo que hay alrededor de nosotros, pero también nos perdemos a nosotros mismo, al no indagar por lo menos quienes somos.
Es triste, que nadie se preocupe por preguntarte: ¿cómo estás? o tenga la intención de acercarse a ti para platicar. Saber cómo estuvo tu día, solo porque un aparato electrónico lo domine, o represente algo más importante. La soledad está invadiendo nuestras vidas, por algo que solo crea vacío en el corazón, la mente y el alma.

sábado, 23 de enero de 2021

Cristal

Poco a poco, se ha perdido la oportunidad, de ser la persona que deseo ser. Pues aunque vivimos en un mundo en apariencia libre, ya no es posible que pensemos lo que nos agrada.
La libertad se está perdiendo de a poco, precisamente en estos momento, que tenemos la mayoría de las cosas al alcance de nuestras manos. Lentamente nos exclaviza, la fragilidad de las personas que están a nuestros alrededor. La gente está dejando se soportar, lo que no es, como ellos quieren escuchar. La gente no acepta ideas que no sean, como ellos quieren. De tal manera, que se están convirtiendo, en pequeños niños enrabietados, por lo que ellos desean.
¿Porque no puedo pensar a mi manera, sin que a alguien le incomode? Que más da, si estoy de acuerdo con un movimiento social, u otro, o si estoy en desacuerdo con un grupo social, u otro. Cuando lo que me debería de importar es lo que yo pienso, y siento de mi misma. Lo que a las personas les debería importar, es sentirse bien con ellas mismas, con sus ideas y sus sentimientos. ¿En qué me afecta si otra persona no piensa como yo? A mí no me afecta en nada ¿Porque a otros le afectaría que yo no piense como ellos? Pero ellos no piensan así, llamando ignorantes, a todas las personas que no están de acuerdo con sus movimientos. Insultando, faltando en respecto a todos los que están en su contra, como si viviéramos en una guerra mundial de ideologías y creencia.
La libertad se está perdiendo, por un mundo de frágiles maniquis, que ante cualquier soplo del viento se quebran fácilmente.

miércoles, 5 de junio de 2019

DESCUBRIR


Las cosas no siempre son como uno piensa. Aunque mis pensamientos me ponen fuera de la realidad, al final siempre logro conocer la verdad de una manera veloz. 
Aunque no me lo proponga, por alguna razón, mi mente siempre capta determinada pistas, que me hacen sentir cuando algo no esta  del todo bien. 
O tal vez exista algo que se este ocultando delante de mis ojos, sin embargo, logro observar las mínimas pista de un comportamiento  anormal. 
Es en esos momentos, cuando en mi entra una pequeña duda, una alerta que me pone a observar, cada uno de los aspectos que pueden estar ligados a ese tipo de actividades.
 Al final, termino de descubrir que era verdadero lo que estaba sospechado. A veces sufro, después de unos minutos, unas horas al ver como van transcurriendo las cosas al rededor de mi. Siempre la verdad estuvo frente a mis ojos, nunca fui engañada, o tal vez, todo el tiempo estoy siendo engañada. No sé, tal vez, muchas de las ocasiones nosotros mismo formamos parte del engaño, para no aceptar que el mundo es de una manera que no lo deseamos. Quizá en nuestra forma de ser feliz, exista esa manera de auto protección, que es alejar la verdad de nuestros ojos, puesto que a nadie le gusta que las cosas no sean como quiere.
Me gusta controlar el mundo, me encanta cuando a pesar de las situaciones difíciles, las tomo en mis manos y puedo usar cada sentimiento o emoción como arma a mi favor. No me interesa manipular personas, tampoco obligar a alguien a hacer lo que a mi me guste, eso es muy aburrido, desgastante y falso. Cada persona tiene derecho a ser su propia historia. Además, si obligara a los demás de un modo u otro a hacer determinadas acciones, que a mi me agrada, solo estaría viviendo en una fantasía de la realidad, engañada todo el tiempo por algo que no es.
Aun sigo tratando de ser fuerte, aun cuando a veces, las cosas son incomprensibles para la mente de una persona, que constantemente dice cosas, que sus intenciones son buenas, sin embargo, las personas neurotípicas, constantemente las toman como ofensivas, cuando mi intención inicial siempre a sido ser amable, buena y sobre todo tolerante con todas las personas que me rodean.