viernes, 17 de julio de 2015

Vivir, sentir, pensar momentos en el tiempo.

Los días pasan muy rápidamente de tal manera que no puedo sentir cada uno de los minutos que pasan a mí alrededor. En un abrir y cerrar de ojos ya no soy la misma que fui en días pasados, muchos menos algunos meses atrás y años. No sé como  nombrar a esta habilidad  que hay dentro de mí, no sé tampoco si algunas otras personas a mí alrededor la posean, sin embargo yo soy muy buena en recordar diversos acontecimientos de mi vida pasada, aunque la mente muchas de las ocasiones falla, nos engaña y no nos permite saber si lo que en ella ahí es del todo cierto o son cosas que con los años hemos ido modificando poco a poco.

Así es como al intentar rescatar los recuerdos perdidos quizá puedan surgir historias nuevas, las cuales son tan sólo un poco parecidas a la realidad, pero de esta manera disfrutamos nuevos momentos que ahora ya vividos,   que vemos como han sido movidos de algunas situaciones pasadas rumbo a otras que jamás imaginamos vivir así de cercas. Por eso me gusta redactar momentos que pasan a mi alrededor, de esta manera estaré más segura de cómo sucedieron las cosas, sabré que mi mente no me ha engañado e inventado una variante a la realidad y lo más emocionante podre ver los cambios, giros que da mi vida de un punto a otro totalmente distinto al cual me encontraba. No sé que ocurrirá mañana, ni que pasara, ni a donde iré pero es emocionante estar en lugares que jamás pasaron por mi cabeza, en situaciones divertidas e impensables.

No sé porque tengo estas manías, tal vez muchas de las personas sólo vivan, esperen el día siguiente, olviden el pasado y las cosas que han hecho anteriormente. Tal vez por eso no tengan tan buena memoria algunas, de tal manera que cuando les preguntas por cosas del pasado no saben responder. Tal vez, yo no conozco las mentes de todos y esto es tan solo una suposición de cómo creo que son las cosas. Tal vez por eso recuerdo cada uno de los momentos del día, porque los observo detenidamente, disfrutándolos para que se queden grabados dentro de mi interior.

lunes, 13 de julio de 2015

Detrás de una imagen

Los ojos son para la mayoría la forma en la cual hacemos contacto con el mundo. Por medio de ellos conocemos las cosas que están a nuestros alrededores. Somos tan dependientes de ellos que si un día fallan, nos volvemos totalmente inútiles e incapaces de realizar cualquier tarea domestica por simple que sea. A veces cuando vemos a las personas, observamos sus actitudes y la manera que son con nosotros creemos que son de una forma, que las conocemos viéndolas de modo que nada se nos escapa de nosotros. ¿y que si no es así? Podemos estar seguros de lo que nuestra vista observa es real, que las cosas que realizamos juntos realmente nos dicen quienes son las personas de nuestro alrededor o solo actúan. Mis cuestiones pueden parecer tal vez ambiguas, vistas desde un concepto extravagante quizá, pero es muy real el dicho de "rostros apreciamos, pensamientos desconocemos" No sabemos que se esconde detrás de una apariencia silenciosa, de un rostro tímido que no expresa nada. Tal vez no habla porque dentro de su cabeza están ocurriendo muchas cosas, vivencias de las cuales están fuera del concepto que teníamos de aquel ser. Las mentes ruidosas pueden ser aquellas que no expresan muchas palabras, pues se dedican a trabajar dentro, de modo que no externan nada, esto interrumpiría su trabajo.

Esto podría ser sólo una parte de las personas, no sé que hay de las que ocultan cosas, que actúan de un modo que nos dan a entender que viven con ciertos valores morales y en realidad tienen cosas que contradicen totalmente a estos. Cuando están con nosotros son de una manera que creemos que los conocemos bien, en la forma de convivir, de ser, de actuar, al tiempo nos damos cuenta que era falso, sólo una apariencia mas

No sabremos como son las personas, ya que por naturaleza propia la mayoría sólo esta programado para decir las cosas que le conviene, las cuales los hacen ver a su punto de vista mejores, ser aceptados por los demás, pero como con nadie se queda bien es necesario ser distinto para quedar bien con todos.