martes, 9 de noviembre de 2021

Libro en blanco

Había una vez unos mellizos, una niña de nombre Samantha y su hermano Daniel. Ellos vivían con sus padres en su propia casa, hasta que un día su tía abuela se puso muy grave de salud. Cómo los hijos de la tía abuela vivían muy lejos, les pidieron a los padres de los mellizos fueran a vivir una temporada con ella para que no estuviera sola.
La tía abuela vivía en una enorme casa, sola, con la única compañía de una mujer de nombre Andrea que iba a ayudarla con las tareas básicas de limpieza y prepararle los alimentos. La casa estaba muy descuidada, por lo que les pidieron a los niños no andar paseando por las habitaciones. Pero ellos muy propio de su edad no obedecieron las reglas de sus padres. Los niños tenían por costumbre estar entrando en las habitaciones abandonadas, uno de esos días encontraron una llena de cosas viejas, sobre todo libros. A Samantha le encantaban las historias, le gustaba leer por horas, así que cuando observo tantas paginas por leer, se puso muy contenta. En esa misma habitación Daniel encontró un set de pinturas, a él le gustaba dibujar cualquier cosa que veía. Sobre todo crear nuevos personajes. Así que todos los días a escondidas entraban en esta habitación, para hacer sus pasatiempos predilectos toda la tarde.
Uno de esos días Samantha encontró un libro extraño, tenía una pasta muy bonita, de color negro, al parecer era piel, a diferencia de otros, que estaban hechos de diferente tipo de pastas, se sentía un poco extraña al tocar. No pudo evitar abrirlo de inmediato, quería saber que clase era. Pero cuando abrió las primeras páginas se dio cuenta que estaba en blanco. De inmediato se lo mostró a Daniel, quien pensó que tal vez era un diario. A Daniel se le ocurrió la idea de escribir una historia con dibujos, pensó que quedaría muy bonito. Pero Samantha también quería usarlo para escribir. Al final acordaron hacer una especie de historieta, en dónde Samantha haría los relatos y Daniel los dibujos. Todas las tardes de los siguientes días de la semana se reunían a terminar su proyecto. Hasta que al fin a los seis días lograron terminar. En esos relatos ellos contaban algunas de sus aventuras en su vida diaria, en su escuela y con sus amigos. Algo paso, al día siguiente se dieron cuenta como todo lo que habían plasmado en el libro se iba haciendo realidad. Estaban muy sorprendidos de todo lo que estaba ocurriendo y a la vez tenían mucho temor. Pero le emocionaba que lo que escribían se iba realizando, como si fuesen los dueños de su destino.
Una tarde al regresar de la escuela fueron a buscar su libro en blanco, pero no lo volvieron a encontrar en el lugar donde lo habían puesto. Regresaron a la sala de la gran casa, en ese lugar los observo su tía abuela quien les dijo: La vida es como un libro en blanco, todos los días tenemos la libertad de escribir nuestra historia, destino, según como nos parezca mas divertido.

viernes, 18 de junio de 2021

El sonido de la vida

El mundo está sonando todo el tiempo, con alegres notas, que iluminan el alma de todos los que en el habitan. Desde las plantas, los animales, hasta cada una de las personas existentes.
Al soplar el viento, se van produciendo vibraciones que transportan los sonidos. 
Que llegan hasta nuestros oídos, que transportan mensajes que llegan al corazón.
El sonido de las aves al despertar, el sonido de la lluvia, de los truenos cuando llueve con tanta fuerza, que pone a temblar el corazón de algunos pequeños.
El latir de nuestros corazones, que día con día va a un ritmo fijo, sin parar, indicándonos cuál es nuestro sentir de cada momento en el que vivimos.
Todos estos sonidos, los podemos replicar al tocar un instrumentos musical. Sus notas nos hacen sentir cada una de las sensaciones que diario a diario podemos vivir.
¿Qué sería el mundo sin sonido? Tal vez sería muy parecido a ver todo sin color, un blanco y negro que llenarían de tristeza nuestro corazón.

jueves, 17 de junio de 2021

17062021

Las personas están misteriosamente ligadas entre sí, de tal manera, que sin decir muchas palabras, pueden comprender fácilmente lo que los demás quieren decir o explicar. 
E incluso, cuando las personas digan las palabras de mala manera, o cortadas, aún así, su mensaje es bien interpretado la mayor parte del tiempo. ¿Cómo lo hacen? Desearía comprender la manera que sus mentes trabajan, ya que, la mayor parte del tiempo, las palabras que las personas expresan ante mí, no puedo entenderlas de la misma intención que tienen las personas que las expresan. Es como si mi cerebro funcionara de una forma distinta al de ellos, y por esta razón, entiendo sus expresiones de manera distinta. Es frustrante, no poder saber a que se refieren todo el tiempo con exactitud.
Hay dos tipos de soledades, aunque la mayor parte de las personas, sólo se dan cuenta de una. La primera es cuando nadie vive contigo, estas solo en algún lugar o situación. La segunda es, que estando con muchas personas, no puedas comunicarte con ninguna de ellas. Tal vez puedes decir cosas triviales, como lo que deseas comer, o ponerte de acuerdo para algo que se desee hacer en el entorno. Sin embargo, aún así no poder contarles tus pensamientos más profundos. Es en ocasiones difícil para algunos cuantos poder conectar con todos, de tal modo, que no pueden expresar sus más íntimos pensamientos, porque no hay nadie afuera que este dispuesto a escucharlos. A veces existen personas, cuyas mentes salen fuera del modelo común, de tal manera, que mientras todos están observando el mismo punto de salida, ellos están viendo la luz en un rumbo totalmente contrario.

viernes, 21 de mayo de 2021

Mis memorias

 La naturaleza de las personas es ser sociables, estar entre otros, para poder darle sentido a su existencia. Todos están ligados de una manera invisible, de modo que en ocasiones, no se necesita decir tantas palabras para comprender los sentimientos de los demás. Sin embargo, lo que para los demás resulta ser normal, o cotidiano, es algo que para Sophie resulta ser misterioso, alejado a lo que su mente y corazón le pueden hacer comprender. En mis memorias, leemos las narraciones de Sophie, en las diferentes etapas de su vida. En donde intenta comprender la manera de ver el mundo de los demás. Comprenderlos para poder tener una buena relación de convivencia con otros. Así mismo, como entenderse a sí misma, para poder crear un lazo preciso con la realidad.

Para Sophie cada día es una página en blanco, en donde podemos plasmar lo que deseamos. Cosas que amamos, cosas que no nos agradan, donde siempre hay una oportunidad de sentirnos libres, de crear el mundo que queremos. Para ella, así es, como cada día vamos creando nuestros recuerdos, y memorias, que podemos contar a lo largo de nuestras vidas.


Gabrielle A Sophie


martes, 26 de enero de 2021

Soledad

La apariencias engañan, nos hacen ver las cosas de una manera muy distinta a la que son en realidad. Pocas veces préstamos atención a los detalles, por lo que no podemos ver realmente las cosas como son.
A veces estamos rodeados de tanta gente, pero ninguno de ellos, entra realmente a nuestro interior. Solo ven nuestra portada, el semblante que tenemos a diario, pero jamás se dan el tiempo para quedarse un momento a indagar, sí la imagen que se ha dado, va de acuerdo a lo que hay dentro.
Que triste es estar con las personas, y no saber nada acerca de lo que siente, ni lo que pasan en ese momento. Es una situación muy alarmante, que la tecnología de hoy en día nos acerque tanto unos de otros, pero a la vez nos aleje de nosotros mismo.
Esta en nosotros mismo, tan ocupados en cosas sin importancia, que perdemos lo que hay alrededor de nosotros, pero también nos perdemos a nosotros mismo, al no indagar por lo menos quienes somos.
Es triste, que nadie se preocupe por preguntarte: ¿cómo estás? o tenga la intención de acercarse a ti para platicar. Saber cómo estuvo tu día, solo porque un aparato electrónico lo domine, o represente algo más importante. La soledad está invadiendo nuestras vidas, por algo que solo crea vacío en el corazón, la mente y el alma.

sábado, 23 de enero de 2021

Cristal

Poco a poco, se ha perdido la oportunidad, de ser la persona que deseo ser. Pues aunque vivimos en un mundo en apariencia libre, ya no es posible que pensemos lo que nos agrada.
La libertad se está perdiendo de a poco, precisamente en estos momento, que tenemos la mayoría de las cosas al alcance de nuestras manos. Lentamente nos exclaviza, la fragilidad de las personas que están a nuestros alrededor. La gente está dejando se soportar, lo que no es, como ellos quieren escuchar. La gente no acepta ideas que no sean, como ellos quieren. De tal manera, que se están convirtiendo, en pequeños niños enrabietados, por lo que ellos desean.
¿Porque no puedo pensar a mi manera, sin que a alguien le incomode? Que más da, si estoy de acuerdo con un movimiento social, u otro, o si estoy en desacuerdo con un grupo social, u otro. Cuando lo que me debería de importar es lo que yo pienso, y siento de mi misma. Lo que a las personas les debería importar, es sentirse bien con ellas mismas, con sus ideas y sus sentimientos. ¿En qué me afecta si otra persona no piensa como yo? A mí no me afecta en nada ¿Porque a otros le afectaría que yo no piense como ellos? Pero ellos no piensan así, llamando ignorantes, a todas las personas que no están de acuerdo con sus movimientos. Insultando, faltando en respecto a todos los que están en su contra, como si viviéramos en una guerra mundial de ideologías y creencia.
La libertad se está perdiendo, por un mundo de frágiles maniquis, que ante cualquier soplo del viento se quebran fácilmente.