A veces estamos rodeados de tanta gente, pero ninguno de ellos, entra realmente a nuestro interior. Solo ven nuestra portada, el semblante que tenemos a diario, pero jamás se dan el tiempo para quedarse un momento a indagar, sí la imagen que se ha dado, va de acuerdo a lo que hay dentro.
Que triste es estar con las personas, y no saber nada acerca de lo que siente, ni lo que pasan en ese momento. Es una situación muy alarmante, que la tecnología de hoy en día nos acerque tanto unos de otros, pero a la vez nos aleje de nosotros mismo.
Esta en nosotros mismo, tan ocupados en cosas sin importancia, que perdemos lo que hay alrededor de nosotros, pero también nos perdemos a nosotros mismo, al no indagar por lo menos quienes somos.
Es triste, que nadie se preocupe por preguntarte: ¿cómo estás? o tenga la intención de acercarse a ti para platicar. Saber cómo estuvo tu día, solo porque un aparato electrónico lo domine, o represente algo más importante. La soledad está invadiendo nuestras vidas, por algo que solo crea vacío en el corazón, la mente y el alma.