jueves, 2 de julio de 2015

Sorpresas al vivir

No sé cuantas veces me han sorprendido al vivir cada mañana, ni tampoco cual ha sido la mayor sorpresa en mi vida aún, lo único que siempre expreso es lo mucho que me agrada vivir cosas que jamás han pasado por mi cabeza. Son momentos gratos, cuando dejo de planear las cosas que pretendo hacer ante determinado momento de mi vida y dejo que todo suceda justo como deba ser. Cuando pierdo el control y yo misma soy espectadora de la historia que estoy a punto de protagonizar, Muchas sorpresas vividas, más cuando se trata de personas que siempre pensamos que serian de una forma, después de un día a otro se acercan a nosotros, dándonos cuenta que no eran como siempre lo pensamos. Ellos eran diferentes a como siempre los creímos, sus gustos eran distintos a lo que siempre imaginamos, es que sólo nos estuvimos llevando por las apariencias y al convivir por algo del destino frente a ellas otra cosa sorpresiva ocurrió frente a nosotros.

Un mundo nuevo de posibilidades se abre frente a nosotros, estamos sorprendidos puesto que nunca imaginamos vivir todos aquellos momentos con dicha persona a la cual ya habíamos etiquetado previamente que sería de una manera.

Pero las etiquetas siempre pesan mucho, cuando las personas ya te han puesto una es difícil que te la quieran retirar, aunque nunca convivan a fondo contigo, aunque ellos mismos te pongan historias y eventos que nunca te han preguntado si los viviste la gente no te quiere quitar esas etiquetas de encima, de tal modo que siempre piensan que eres eso algo que no se parece a tu verdadero yo.

A mi me a pasado con un montón de gente, yo conozco a algunas mujeres que dicen muchos cosas de mi, cosas que nunca fueron de esa manera, de las cuales nunca me preguntaron si pasaron, pero para ellas lo fueron. Estas mujeres son mis conocidas de años, al menos nueve o diez años, pero nunca he ganado su amistad porque ellas siempre me han mantenido etiquetado de un modo que no han visto mi verdadero yo. Tal vez no quieren verlo, pero lamentablemente me ven de un modo que quizá esta muy lejos de lo que en realidad soy.

Es muy difícil superar cuando ya alguna persona te ve de un modo, aunque tengan cosas en común, maneras en las cuales pueden pasar momentos gratos y divertidos ellas ya no quieren saber más de ti, ya no quieren tratarte más, porque con un día que convivieron contigo se cerraron la posibilidad de ser sorprendidos.

Yo no soy tan genial, tal vez no soy la más linda, ni la más inteligente sin embargo lo más feo que he pasado hasta el día de hoy es que la persona que verdaderamente quiero me tenga en una etiqueta de la cuál no quiere quitarla. Yo estoy obligada a convivir con él, porque el destino así lo quiso, sin embargo es triste y doloroso a veces recibir halagos de otros hombres sobre mi persona y el que verdaderamente quiero ni siquiera voltee a verme de esa manera tan linda que los demás me observan. Pero así pasa, no sé porque siempre cerramos nuestras mentes en esos pensamientos, los cuales no nos dejan ver mas allá otras cosas de las cuales pudiéramos disfrutar y ser felices si tan solo nos dejáramos sorprender por la vida.

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