Nunca he permanecido quieta, aún cuando mis brazos, piernas parecen estar en estado de reposo, mi mente continua moviéndose. Aunque, son contadas las ocasiones en las que ellos se calman, para dar paso a un estado de quietud. Aún para hacer actividades recreativas, ellos se mueven todo el tiempo. No he podido ver el televisor, sin que mis manos se encuentren haciendo algún otro tipo de actividad. No sé, desde que momento, he llegado a arraigar la idea en mi cabeza, que estar sin hacer nada es una perdida de tiempo. Que estar solo sentada, y poner mi cuerpo en estado de reposo es algo que lamentaré, el hecho de dejar escapar esos instantes de mi existencia.
En movimiento constante, tanto que aún mientras duermo, mi mente continua trabajando, entretejiendo cosas en lo profundo de sí misma.
No puedo permitir estar en reposo, cuando existe un mundo moviéndose alrededor de mi. Debo hacer que el mundo se mueva, no que el mundo me mueva a mi. Debo tener el control sobre mi misma, elegir lo que a mí me agrade, no permitir que el mundo me mueva, de tal modo que me guíe por las tendencias que sean las del momento. Tengo el control, sobre mi misma, sobre mi historia.
Seré como yo desee, aunque la mayoría de personas sientan en su interior una gran necesidad de sentirse aceptados por otros, que de un modo u otro forman parte de diversos colectivos sociales. No soy empática la mayor parte del tiempo, no me interesa ser lo. Sería como olvidarme de mi propia esencia, para convertirme en una más de las que existen a mi alrededor. Pon una nota musical en esta canción, pero haz lo con seguridad y te aseguro que sonara muy bien sea cualquiera que fuere.
jueves, 31 de agosto de 2017
Movimiento
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